EL VALIOSO TIEMPO DE LOS (MADUROS) ADULTOS MAYORES.

EL VALIOSO TIEMPO DE LOS (MADUROS) ADULTOS MAYORES.

 

 

“HE CONTADO MIS AÑOS Y HE DESCUBIERTO: que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que he vivido hasta ahora.

 

Me siento como aquel niño al que le regalaron una bolsa de caramelos; los primeros se los come feliz y rápido, pero, cuando se percata que ya le quedan pocos, comienza a saborearlos profundamente.

 

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, en que se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internaos, sabiendo que al final no se conseguirá nada.

 

Ya no tengo tiempo para soportar personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido en ningún otro aspecto

 

Ya no tengo tiempo para perderlo en mediocridades.

 

No quiero estar en reuniones en donde solo desfilan, HEGOS INFLADOS”.

 

Ahora ya no tolero a los manipuladores, arribistas ni a los aprovechados.

 

Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para aprovecharse de sus talentos.

 

Detesto si soy testigo, de los efectos que genera la lucha por un cargo “IMPORTANTE”.

 

Las personas no discuten los contenidos, apenas los títulos, si acaso.

 

Mi tiempo es muy escaso como para discutir posesiones materiales o posiciones sociales.

 

Quiero la esencia, porque mi alma ahora tiene prisa.

 

Y con tan pocos caramelos en la bolsa.

Ahora solo quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.

 

Gente que sepa amar y reírse de lo simple y hasta de sus errores.

 

Gente muy segura de sí misma, que no se vanaglorie de sus lujos y sus riquezas.

 

Gente que no se considere elegida antes de tiempo.

 

Gente que no eluda sus responsabilidades.

 

Gente muy humana y que defienda la dignidad humana, con gente que desee únicamente caminar al lado de la verdad y de la honradez, porque tan solo lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena vivirla.

 

Gente a quien los duros golpes de la vida, le han enseñado a crecer con suaves caricias en su alma.

 

 

 

Sí, TENGO PRISA, para vivir con la intensidad que nada más que la madurez nos puede dar.

 

No pretendo mal emplear ni tan solo uno de los caramelos que ahora me quedan en la bolsa.

 

Estoy tan seguro que estos caramelos serán más exquisitos que los que hasta ahora me he comido.

 

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.

 

Deseo que la tuya sea la misma, porque, de cualquier manera, también llegaras..”

 

QUE DIOS NOS BENDIGA.

 

 

Mensaje de MARIO ANDRADE.

Poeta, novelista y ensayista Brasilero.